¡Buenas Familias!

Siempre deseamos educar a nuestros/as hijos/as de la mejor manera posible, con cariño y ganas de hacerlo bien, son las claves del éxito. Sin embargo, por desconocimiento, existen aspectos que son muy importantes para la educación de los niño/as y dejamos atrás. Uno de estos aspectos es la coeducación.

La coeducación es un método educativo que parte del principio de igualdad entre sexos y la no discriminación por razón de sexo.

La educación en general es uno de los pilares básicos de socialización. Los niños/as en Educación Infantil aprenden por medio de la interacción que desarrollan con su entorno. Para ello, las personas que están a su alrededor son pilares fundamentales para transmitir en el niño/a valores, actitudes y formas de ser y de entender el mundo que les rodea. Por tanto, las familias y los maestros/as son las personas que actúan como modelos de educación.

El papel de las familias y la escuela es ser conscientes de esta responsabilidad en edades muy tempranas y crear una relación de comunicación con el niño/a que permita interiorizar actitudes y comportamientos equilibrados y no estereotipados.

¿Cuál sería el objetivo? Conseguir entre todos/as que exista en el niño/a un tratamiento igualitario de los valores masculinos y femeninos de manera que sean aceptados e incorporados a la personalidad de cada uno de ellos/as.

Cuando hablamos de educación sobre la igualdad de sexo, nos centramos siempre en enseñarlo a niños/as del segundo ciclo de educación infantil (3 a 6 años). Sin embargo, existen una serie de creencias erróneas que debemos tener en cuenta en edades muy tempranas:

  • Las niñas son vistas como delicadas y débiles y los niños como fuertes y grandes.
  • A las niñas se les habla con adjetivos como “preciosa”, “bonita”, acompañados de diminutivos, caricias, que refuerzan la conducta femenina, mientras que a los niños se les habla menos y se utilizan adjetivos que refuerzan la conducta viril que se espera de ellos “valiente”, etc.
  • El lenguaje que utilizamos inconscientemente está lleno de estereotipos marcados por la sociedad: “los niños no lloran”, “eso es cosa de niñas”, “las niñas son princesas”, “los niños son valientes”, “ese color es de niñas”, “los niños no juegan a muñecas”, etc. Incluso en los medios de comunicación existen aspectos estereotipados donde los anuncios de juguetes de niños los presenta una voz masculina, son colores oscuros y juguetes que exigen movimiento. Mientras que los anuncios de juguetes de niñas son voces femeninas, colores pastel y juegos que no exigen movimiento.

Esta serie de errores los cometemos muy a menudo en el día a día, de manera inconsciente. Por tanto, ¿Cómo podemos educar en igualdad?

  • Ayudar a que tus hijas o hijos expresen sus sentimientos. No obligarles a asumir un rol según el género.
  • Dejar que las niñas y los niños elijan los juguetes y los juegos sin que el sexo les condicione.
  • Enseñar a niñas y niños que hay muchas maneras de ser mujer y de ser hombre para que puedan desarrollar una identidad propia con la que sientan a gusto.
  • Enseñar a tus hijos o hijas a que se respeten y respeten todas las formas de sexualidad.
  • Seleccionar para tus hijas e hijos cuentos, tebeos, cómic, programas de televisión donde se presenten modelos de niños y niñas con las mismas capacidades.
  • Emplear un lenguaje no sexista que englobe ambos géneros. Buscar formas de expresión alternativas a las tradicionales.
  • Implicar a los niños y niñas as en las tareas domésticas.

¡Para terminar, os dejo una serie de cuentos que fomentan la igualdad de género! Son muy interesantes:

  • Rosa Caramelo de Adela Turin
  • Las princesas también se tiran pedos de Ilan Brenman
  • ¿Hay algo más aburrido que ser una princesa rosa? De Raquel Diaz Reguera
  • La peluca de Luca de Helena Berenguer
  • Olivia y las princesas de Ian Falconer

 

CRISTINA LLORCA ~ Educadora Infantil y Maestra de Inglés C.E.I. Colorets