Para jugar no hacen falta juguetes. Se trata de una propuesta educativa que da total libertad a los peques. En esta etapa los niños muestran gran interés por todo lo que les rodea.

Con este juego, los pequeños tendrán la opción que de dar rienda suelta a su curiosidad y  averiguar qué posibilidades creativas dan los objetos de nuestros entorno. Es un juego básicamente individual y de gran concentración donde el juego en sí consiste en presentar diversos materiales al niño y dejar que él los explore y ponga en relación libremente.

El material debe ser variado y tiene que estar relacionado con elementos de la vida cotidiana, de la casa o de la naturaleza (piedras, cajas, piñas, cuerdas, trozos de manguera, etc.). Tienen que ser objetos que no se puedan tragar o supongan un peligro para el peque. Los materiales ofrecidos se seleccionan de tal manera que puedan complementarse, por ejemplo que uno sugiera introducirse dentro de otro por ejemplo o encajarlo. No se entregan más de 3 ó 4 materiales diferentes en cada ocasión pero se ofrece cantidad de cada uno de ellos y además se entregan varios recipientes donde el niño puede llenar, vaciar, agrupar, clasificar…

No debemos interferir en el juego, seremos meros observadores nunca participantes activos. Los niños y las niñas, deben experimentar por sí solos y la manera de lograrlo es intervenir lo menos posible. Solamente participamos si surgiera algún conflicto si juega con más niños o niñas o para reordenar el material asegurándonos de que la actividad es atractiva. También podemos introducirnos en el juego si no hay iniciativa por parte del niño o de la niña para motivarlo y mostrarle algún ejemplo de las cosas que puede hacer con esos materiales. Pero esto debe hacerse en situaciones excepcionales y cuando hayamos dejamos pasar tiempo suficiente como para estar seguros de que no muestran esta iniciativa por sí solos.

Lo más eficaz es que dejemos los materiales dispuestos antes de que llegue el niño al espacio donde estén para aprovechar el factor sorpresa que siempre es generador de interés en niños y niñas. Se trata de generar situaciones de aprendizaje amplias, abiertas y no restringidas que les den la posibilidad de elegir autónomamente y de poner a prueba estrategias distintas de relación y conocimiento.

Aquí tenéis algunos ejemplos de materiales que podéis utilizar para daros ideas que generen a otras nuevas ideas del material que se pueden utilizar:

  • Objetos naturales: Como esponjas, piñas, una calabaza seca, un trozo de corteza de árbol, fruta (kiwi, manzana, plátano…)… etc
  • Objetos de madera: Pinceles, brochas, menaje de cocina (cuchara, tenedor, mortero, cuenco…), pinzas de la ropa, depresor lingual, palillos chinos, baquetas de batería… etc.
  • Objetos de metal: El tapón de la ducha, una cadena, cucharillas, barilla para batir huevos, colador, llaves (mejor varias y con llavero), una pequeña caja de latón…
  • Objetos de papel y cartón: huevera, tubos de papel de wc o de cocina, libreta pequeña…
  • Objetos de piel, tela, goma, fieltro: monederos, manoplas, guantes, retales, pelota de tenis, ovillos de lana, peluches…
  • Objetos de vidrio resistente: frascos de perfume pequeño, tarros de mermelada..
  • Otros (varios): Tapones de diferentes tamaños, pelotas, pajitas…

Hay que tener en cuenta que los materiales a utilizar y a seleccionar, vayan a corde con  la edad del peque con el fin de que disfrute lo máximo posible!

¡¡El juego heurístico es un juego de descubrimientos!!

 

LETICIA ORDOÑEZ ~ Educadora Infantil