La importancia del gateo

La importancia del gateo

El gateo forma parte del proceso evolutivo de nuestros peques. Se trata de la adquisición de autonomía, presentándose la oportunidad de experimentar y descubrir el entorno que el niño/a tiene y que hasta ahora no había podido hacer por él mismo.

A pesar de ser un momento importante, también hay que tener en cuenta que muchos de los niños y niñas transitan por este proceso “de puntillas”. Pasan casi de la inmovilidad a estar de pie, corriendo e incluso algunos de ellos no llegan a gatear. En el último de los casos es importante no frustrarse por ello, basta con tenerlo en cuenta y hacer en el futuro juegos de gateo con ellos.

Hay que tener en cuenta, que lo aconsejable en todos los casos es propiciarlo, favorecer a nuestros pequeños unas condiciones óptimas para este momento, es decir, darles la oportunidad de moverse por el suelo a sus anchas, siempre y cuando estén preparados para ello, pero nunca obligarles a sentarse si no lo hacen por ellos mismos; hacer que caminen cuando todavía no han alcanzado la madurez necesaria para hacerlo, ya que todo esto dificulta su desarrollo y podemos llegar a saltarnos fases tan importantes como estas.

Con el gateo desarrollamos: los sentidos como: la vista y el tacto, mejora nuestro equilibrio, el sistema propioceptivo, trabajamos tanto la motricidad gruesa como la fina, reconocemos las dimensiones de los espacios y junto a todo esto, la capacidad de la escritura en el futuro.

A continuación, profundizaremos en algunos de los beneficios que los expertos revelan que nos aporta el gateo:

  • Desarrolla un patrón cruzado. Al gatear, sincronizamos el brazo derecho y el pie izquierdo y el brazo izquierdo con el pie derecho, manteniendo el equilibrio sobre dos de las extremidades y avanzando las otras dos. El movimiento que se produce tonifica los músculos que en el futuro mantendrán erguida la columna para poder ponerse en pie. Además, se conectan ambos hemisferios cerebrales creando nuevas rutas de información previas a posteriores conexiones que serán concluyentes para la maduración de funciones cognitivas.

  • Se produce un desarrollo del sistema vestibular y propioceptivo. Es decir, nos permite reconocer en qué posición está la cabeza, colocando el resto del cuerpo respecto a esta posición. Y nos permite tomar conciencia de dónde se encuentra cada una de las partes de nuestro cuerpo.

  • Desarrolla la convergencia visual y facilita el enfoque ocular. El gateo es un estupendo ejercicio muscular para los ojos ya que mientras se gatea se va enfocando la vista tanto de cerca como de lejos y reduce considerablemente la aparición del ojo vago.

  • Se desarrolla el sentido del tacto por los estímulos recibidos por las texturas y otras características del medio sobre el que se está apoyando.

  • Favorece lateralización cerebral. Al desplazarse, uno de sus hemisferios cerebrales pasará a ser el dominante y desarrollará una mano dominante de igual manera con la que irá cogiendo los objetos que se encuentre.

  • Facilita el aprendizaje de la lecto-escritura. Por medio del gateo se desarrolla la coordinación ojo-mano. Al gatear, la distancia que hay entre ambos es similar a la que se adoptará más adelante a la hora de leer y escribir.

Estos son los beneficios más significativos que aporta el gateo a los más peques de la casa. En Colorets le damos la importancia que se merece y fomentamos su desarrollo, pues se trata de un importante mecanismo para el desarrollo de la organización cerebral infantil.

¡A gatear se ha dicho!

Daniel Rojas
Educador Infantil

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