Está siendo un año diferente en todos los sentidos. Teníamos muchas ganas de que llegará el verano para recuperar la normalidad, pero aun así nos hemos visto sumergidos en un verano atípico pero a la vez muy enriquecedor.

Ellos y ellas, nuestros niños y niñas, nos han vuelto a dar una buena lección de vida. Pese a todo el cambio que ha supuesto esta “nueva normalidad” los más pequeños no han perdido la sonrisa en ningún momento y han sabido asumir estos cambios con una gran madurez, sorprendiéndonos a todos.

Sabían que al llegar a la puerta del cole, tocaba esperar. Desinfectarse los zapatos, las manitas y tomar la temperatura. Esta rutina la cumplían todos los días y les nacía a ellos mismos abrir las manitas para ponerles gel o levantar la cabecita para la toma de temperatura, y, siempre, sin perder esa sonrisa que tanto nos gusta.

Han respetado las nuevas normas de socialización, sabiendo esperar a que llegara su turno y lavándose las manitas cada dos por tres como si fuera un juego para ellos/as.

Y todo esto con tan solo uno, dos y tres años. Y pensamos: “tan pequeños…” y sí, qué gran ejemplo nos han dado. ESPERAR, ESTAR, MIRAR… son verbos con los que debemos aprender a convivir. Si ellos pueden, que apenas llegan a entender esta situación, ¿nosotros no podemos?

Y nosotros, equipo, hemos sido aventureros de esta NUEVA NORMALIDAD, hemos pasado miedo, mucha incertidumbre, algún susto que otro, pero debemos ser valientes y enfrentarnos a todo, como siempre lo hacemos, con mucho cuidado, muchísima precaución pero sobre todo con la conciencia tranquila de saber que lo estamos haciendo todos/as muy bien.

Los más pequeños son nuestro motor diario y nuestro mejor ejemplo. Debemos aprender tantas cosas de ellos/as…

Formamos una gran y bonita familia y, después de este verano tan atípico, he de deciros que ¡SÍ SE PUEDE!.

Gracias por vuestra confianza en estos momentos tan inseguros.

Démosle la bienvenida al nuevo curso escolar 2020/2021.

Isabel García ~ Directora C.E.I. Colorets

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